No se realizará siembra directa de semillas ya que según Catalán et al, (1994) la supervivencia mediante este método es solamente del 35-45% comparativamente con la de las plántulas que es de 60-80%.

Se supone que la población adquirirá una capacidad probada de reclutamiento, sin que sea necesario introducir individuos nuevos, sin embargo por la problemática descrita, el reclutamiento está condicionado a factores como la fragmentación de los parches, la fragilidad de las terrazas fluviales al estar expuestas a períodos de lluvia en los que se producen movimientos de tierra por derrumbes sobre estas terrazas, y además, a limitaciones en la dispersión, en el caso de aves por ejemplo, por falta de sitios de percheo post-forraje que podrían afectar a la llegada de semillas al área afectada. Para eso, se desarrollará un plan de reforzamiento de 10 años donde a cada 2 años se introducirá individuos provenientes de las semillas recolectadas en los nucleos de Prosopis flexuosa ubicados en las terrazas fluviales dos años antes y germinadas en el vivero temporal. Todas las plántulas trasplantadas en los tiempos mencionados serán de dos savias.

Índice